Manejamos la nueva Ford Ecosport 2.1
Manejamos la nueva Ford Ecosport 2.1

Durante el lanzamiento en Mar del Plata tuvimos un contacto con el nuevo 1.5L de 3 cilindros y la caja automática.
Los contactos durante los lanzamientos suelen ser breves, pero si son bien aprovechados se puede obtener un panorama general del producto, ¿es ruidoso, es áspero, cómodo, rápido, cómo se siente su interior, etc.?

Luego de unos cuantos kilómetros uniendo Mar del Plata con Miramar pudimos echar un poco de luz sobre la renovación de la Ford Ecosport, especialmente en la unidad que nos tocó con todas las novedades mecánicas es decir, el nuevo 3 cilindros de 1.5L y la nueva caja automática (no más Powershift) de 6 cambios.

Lo primero que te puedo decir es que Ford hizo un trabajo muy importante en suprimir el ruido y las vibraciones características de los motores de 3 cilindros, algo que ya experimentamos en modelos como el up! y el C4 Cactus.

Respecto de la potencia, la marca declara 123 CV y 151 Nm que llegan recién a las 4.500 rpm, sin embargo, el variado de válvulas de admisión y escape se encarga de repartir mejor la fuerza en todo el rango de trabajo. La caja tiene un paso de cambios suave y si bien la Ecosport 1.5L no se sintió especialmente picante, con cuatro adultos a bordo aceleró bien en ciudad y en ruta.

También puedo destacar que a 120 km/h la 6º se ocupa de mantener el motor cerca de los 3.000 giros y la insonorización mantiene los ruidos alejados del habitáculo. No te puedo decir mucho de las suspensiones, el perfil bajo de las cubiertas en la versión Titanium que manejamos (205/50 R17) hace que “marque” las pequeñas imperfecciones, pero hasta acá el nivel de confort se sintió alto. La dirección por su parte sigue la buena filosofía de Ford, siendo directa (medí 2,5 vueltas de tope a tope) y con buen peso en velocidad.

Vida a bordo

Además del nuevo estilo del tablero, hay que destacar la pantalla multimedia, en nuestro caso la más grande de 8”, no solo por el tamaño, también por el buen funcionamiento del SYNC3 y por su colocación al centro y a la misma altura del cuadro de instrumentos que facilita verla, sin molestar la visibilidad.

Hablando de visibilidad, debido a los pilares C gruesos y la cintura muy alta es muy limitada hacia atrás, pero hay dos inmensos espejos que salen al cruce, junto con sensores de estacionamiento traseros y en nuestro caso cámara con zoom.

Las nuevas butacas se ven y son cómodas, aunque un poco cortas de asiento, y la dirección solo se regula en altura, pero no cuesta mucho ponerse cómodo detrás del volante, siempre alto, aún en la posición más baja de asiento.

Un punto destacado es el tablero cuya inmensa parte superior está cubierta por plástico suave al tacto, lo que aumenta la sensación de calidad. Remata el tono claro en la parte baja del habitáculo y asientos que da más sensación de clase y espacio, aunque habrá que limpiarlo seguido para mantenerlo con su color original.

Al no ser un cambio de generación, la Ecosport mantiene el mismo tamaño de baúl, pero ahora se desarrollaron nuevos asientos traseros para que al plegarlos quede un piso de carga plano.

Conclusiones

Es muy rápido para hacer verdaderas conclusiones, pero se nota que Ford hizo un buen trabajo que va mucho más allá de una pulida general. Y es lo memos que se puede esperar con la presión sobre el nombre Ecosport en un segmento donde cada día aparecen más contrincantes.

Las versiones más caras de la Ecosport parecen quedar algo altas, pero nuevamente, Ford no quiere perder su trono y hay 10 opciones con 3 motores (incluyendo un TDi), 2 transmisiones y 1 versión 4x4, para un rango de precios bastante amplio.


Fuente: Hernando Calaza para autocosmos.com.ar





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